Por: Josselyn Enriquez
Chihuahua, Chih.- El subdirector del Instituto Municipal de Prevención y Atención a la Salud (IMPAS), doctor Carlos Esquivel, expuso los principales riesgos a corto, mediano y largo plazo por el consumo excesivo de comida y alcohol durante la temporada decembrina, así como la importancia de adoptar hábitos de prevención en salud.

Esquivel explicó que, en estas semanas de posadas y celebraciones, es frecuente que aumente la “hiperingesta” de alimentos y bebidas alcohólicas, lo que puede derivar en diversas complicaciones. Entre los efectos inmediatos mencionó problemas cardiovasculares, como incrementos agudos en la presión arterial, riesgo de infarto y aparición de arritmias asociadas al consumo elevado de alcohol, conocidas internacionalmente como holiday heart syndrome. Agregó que las personas con padecimientos cardíacos previos pueden presentar descompensaciones.
En el ámbito metabólico, detalló que la ingesta de alimentos ricos en azúcares y carbohidratos puede generar hiperglicemia y, en personas sin diagnóstico previo, contribuir al desarrollo de resistencia a la insulina. También advirtió que los atracones pueden ocasionar aumentos rápidos de peso que, si se sostienen en el tiempo, evolucionan hacia sobrepeso u obesidad.
El subdirector señaló que tanto la comida como el alcohol pueden afectar al hígado. En el caso de los alimentos, el exceso puede provocar hígado graso, mientras que el consumo frecuente de alcohol puede derivar en hepatitis alcohólica o cirrosis. A esto se suman problemas gastrointestinales como gastritis, reflujo y, en personas con antecedentes, incluso afectaciones en el páncreas.
Respecto al alcohol, Esquivel mencionó alteraciones neurológicas como disminución de reflejos, trastornos del sueño y deshidratación, esta última con efectos directos en el metabolismo. Advirtió también sobre la congestión alimentaria o alcohólica cuando se consumen en exceso alimentos o bebidas durante varios días seguidos.
El doctor llamó la atención sobre el aumento de accidentes viales en esta temporada, relacionado con la pérdida de reflejos y percepción bajo los efectos del alcohol.Sobre los casos recientes de infartos fulminantes en personas jóvenes, Esquivel explicó que existen dos factores principales: la carga física y emocional asociada al estrés sostenido, y la falta de desarrollo completo del sistema de irrigación colateral del corazón en personas de entre 35 y 45 años, lo que reduce la capacidad de respuesta del órgano ante la obstrucción de una arteria.
Finalmente, subrayó la necesidad de impulsar una visión de salud integral, invitó a aprovechar los servicios que ofrece el IMPAS como medida preventiva con visitas periódicas al médico, revisiones odontológicas, orientación nutricional y acompañamiento psicológico para atender estrés, ansiedad o depresió
