Por: Alan Martínez
La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum fue rechazada este miércoles en la Cámara de Diputados, tras recibir únicamente el respaldo de la bancada de Morena del oficialismo en el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México, votaron en contra.
El resultado final fue de 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, insuficiente para alcanzar la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución.
En entrevista telefónica con este medio de comunicación, el diputado federal y dirigente estatal del PRI, Alex Domínguez, calificó el rechazo como un “intento fallido de reforma unilateral” y criticó lo que consideró un esfuerzo por imponer cambios sin consenso entre los grupos políticos del país.

“Desde un principio sabían que la reforma constitucional no alcanzaría la mayoría calificada, pero intentaron imponerla de manera unilateral”, aseguró.
Domínguez explicó que, aunque la reforma original queda ahora “en la historia”, el oficialismo ya ha anunciado la intención de presentar un nuevo proyecto de reformas secundarias, cuyo contenido aún no se ha detallado. “Hablan de un plan B, pero todavía no sabemos exactamente en qué consistirá; debemos estar atentos a lo que planteen, porque su finalidad sigue siendo controlar la elección”, advirtió.
El diputado también valoró la postura de los legisladores del PT y del Verde, a quienes reconoció por asumir un compromiso con la democracia al votar en contra. Señaló que, de haber pasado la reforma original, los estados con mayor padrón electoral, como Jalisco, habrían ganado representación de manera desproporcionada en detrimento de otras circunscripciones, incluida Chihuahua.
“Fue una decisión sensata, y ellos deberán reflexionar sobre su posición con su aliado mayor, que en este caso es Morena”, concluyó.
