
VALENTINA TERRAZAS
Sin duda, a las y los mexicanos nos emociona ser una de las tres sedes del Mundial 2026. Nos distingue la hospitalidad, la calidez humana, la pasión por el fútbol y el orgullo de portar nuestra bandera. Sin embargo, más allá del entusiasmo, vale la pena preguntarnos con honestidad: ¿estamos realmente preparados para un evento de esta magnitud?
El pasado fin de semana se llevó a cabo un partido amistoso entre la selección mexicana y la de Portugal, reinaugurando oficialmente el Estadio Azteca. Tristemente, este partido se vio marcado por protestas, desorganización e incluso la muerte de una persona.
A las afueras del estadio, madres buscadoras exigían la localización de sus familiares desaparecidos, recordándonos la grave crisis de seguridad que atraviesa el país. Sus mensajes eran claros: “los jóvenes deberíamos ser reclutados por la selección, no por el narco”, en México se grita más un gol que una injusticia ¡nos faltan 133 mil!”, “se necesitan dos estadios aztecas para que quepan los desaparecidos”.
También hubo manifestaciones de activistas por por la negligencia del gobierno de Clara Brugada ante el maltrato animal, y de jóvenes que exigían mayor inversión en seguridad. Mientras tanto, el Gobierno de la Ciudad de México presumió el operativo, a pesar del caos ocasionado por el cierre de vialidades y la desorganización que dejó a miles de aficionados fuera del estadio, incluso después de haber iniciado el partido. A esto se sumó un hecho lamentable: la muerte de un hombre dentro del recinto tras intentar saltar de un nivel a otro.
Lo ocurrido ese día no es un hecho aislado, sino un reflejo de la incapacidad del Gobierno de México para recibir a millones de personas de todo el mundo. Nuestro país no solo presenta graves deficiencias de infraestructura, también presenta su peor crisis de desapariciones, estados gobernados por el crimen organizado, un crecimiento económico limitado, crisis de salud nacional y los peores lugares en educación.
En conclusión: claro que nos emociona vivir de cerca el mundial 2026, pero sin duda, también nos preocupa.
Valentina Terrazas García es una joven de Chihuahua Capital, egresada de la Licenciatura en Comunicación Organizacional. Es creadora de contenido político y fiel creyente de que el servicio público debe ser un medio a través del cual se generen políticas públicas a favor de las familias chihuahuenses. Es vocera del Partido Acción Nacional; fungió como Consejera Municipal de la Juventud; formó parte de la coordinación de COPARMEX Capítulos Universitarios; consolidando un perfil enfocado en liderazgo, comunicación política y participación juvenil.
