
Tromba de Obsidiana
Luis Andrés Rivera Levario. Vocero de Salvemos los Cerros de Chihuahua.
Hace más de un año, cada semana, la gente de Salvemos los Cerros acude al mirador del llamado “cerro Coronel”, también conocido como el Guaguachic, con el objetivo de llevar a cabo limpieza, reforestación y mantenimiento de una zona recuperada anteriormente usada como basurero y cantina a cielo abierto. Esta acción ha traído grandes beneficios a la comunidad y al medio ambiente.
Por ejemplo, la zona se ha dignificado, con letreros de “área natural protegida” e indicaciones de respeto a la flora, fauna y paisaje del lugar, lo que lleva a cabo un efecto inverso al de la ventana rota, es decir, en lugar de que la degradación avance, lo que progresa es la restauración y los valores humanos de respeto sobre un espacio compartido que debería de ser un ejemplo de dignidad y área verde pero que por desgracia décadas de abandono lo convirtieron en otra cosa.
Hace un año, con la toma del mirador, con apoyo de la policía estatal, municipal y tránsito, clausuramos una gran zona de riesgo, realizamos murales y señalamientos y también empezó la plantación de nopales, huizaches, mezquites, agaves, sotoles y otras plantas que tienen un fin de conservación ecológica pero también usos medicinales, culturales y comestibles, por lo que buscamos reconectarnos con el territorio de una manera orgánica.
Así se han sumado familias, senderistas, activistas, personas de todo tipo y contexto, incluso también la colaboración con actores políticos de todos los colores, artistas, organizaciones, y personas que frecuentan la zona, lo que ha llevado el espacio a la visibilización, y esto contribuye a que día tras día el cerro pueda ser un espacio más seguro para las familias.
Se han retirado cientos e incluso miles de kilogramos de basura, ha participado la coordinación de medio ambiente del gobierno municipal, la regidora de desarrollo urbano, políticos de la oposición, hemos plantado más de 100 plantas, la gente acude a regarlo con botellas de agua, la gente llega a tomarse fotos incluso con los agaves, donde antes había botellas rotas y condones.
Falta mucho, como por ejemplo, la declaratoria oficial de área natural protegida para el Guaguachic, pero este símbolo de nuestra identidad, que aparece en nuestro escudo de Chihuahua, ya empieza a dignificarse. Es un ejemplo de como la ciudadanía recupera el espacio público y defiende el territorio. Cada miércoles antes del atardecer, ahí nos vemos.
Luis Andrés Rivera Levario es defensor del territorio, activista ambiental y articulista originario de Chihuahua. Es vocero de la organización ciudadana Salvemos los Cerros de Chihuahua, desde donde impulsa procesos de participación comunitaria, consultas públicas y acciones legales para la protección de cerros, ríos y ecosistemas urbanos.
Ha colaborado con colectivos, universidades y organizaciones nacionales e internacionales en proyectos de documentación, comunicación y defensa ambiental, incluyendo iniciativas apoyadas por National Geographic. Su trabajo se centra en la relación entre territorio, justicia ambiental, democracia y dignidad comunitaria. Es autor de columnas de opinión en diversos medios locales, donde analiza problemáticas socioambientales, políticas públicas, derechos humanos y participación ciudadana. Concibe la escritura como una herramienta para acompañar procesos colectivos y visibilizar las voces que históricamente han sido excluidas de la toma de decisiones.
