
Por: Alan Martínez
Chihuahua, Chih.- El presidente del Congreso del Estado, Guillermo Ramírez, consideró que las manifestaciones realizadas este fin de semana por colectivos que rechazan el convenio entre la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) y la agencia israelí MASHAV reflejan una preocupación legítima por el acceso al agua, aunque señaló que la solución debe construirse mediante el diálogo entre las partes involucradas.

El legislador fue cuestionado luego de las protestas que concluyeron con pintas en el Palacio de Gobierno y en las oficinas de la JCAS, donde los manifestantes plasmaron consignas dirigidas al director del organismo, Mario Mata Carrasco, además de exigir la cancelación del acuerdo de cooperación con Israel.
Ramírez afirmó que la discusión sobre el abastecimiento de agua no puede reducirse a un solo municipio, ya que existen diversas regiones de Chihuahua que enfrentan problemas similares relacionados con el suministro del recurso.
“Yo entiendo por una parte también al ingeniero [Mario Mata Carrasco] y entiendo por otra parte a las personas que se están manifestando. El tema del agua es complejo, requiere de mucho estudio, de especialistas y, sobre todo, de presupuesto”, manifestó.
En ese contexto, señaló que corresponde a las autoridades mantener abiertos los canales de comunicación con los grupos ciudadanos, con el fin de escuchar sus planteamientos y explorar soluciones que permitan atender una problemática que calificó como compleja.
El presidente del Congreso añadió que el derecho a la libre manifestación debe ejercerse respetando el marco legal y el patrimonio público, por lo que consideró que el intercambio de ideas entre la JCAS y los colectivos resulta más útil para avanzar en soluciones que la confrontación.
Las movilizaciones del sábado se desarrollaron en el marco de una jornada nacional convocada en defensa del agua. Además de expresar su rechazo al convenio con MASHAV, los participantes realizaron intervenciones en inmuebles públicos como parte de la protesta.
