
Por: Josselyn Enriquez
Chihuahua, Chih.- La regidora priista Rosy Carmona celebró la coordinación entre el Gobierno Federal y el Gobierno del Estado de Chihuahua, luego de los recientes encuentros entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la gobernadora María Eugenia Campos Galván para fortalecer la seguridad y diversos temas que atraviesa la entidad.
La regidora consideró positivo que ambos niveles de gobierno establezcan comunicación y coordinen esfuerzos, particularmente en materia de seguridad, al señalar que este tipo de acercamientos deben mantenerse al margen de las diferencias partidistas.
“Qué bueno que se coordinen los niveles de gobierno, porque esto nos habla de la civilidad política”, expresó Carmona, quien destacó además que se trata de dos mujeres al frente de sus respectivos gobiernos.
En este sentido, llamó a que el diálogo entre los gobiernos federal y estatal se traduzca en acciones concretas para mejorar las condiciones de seguridad en Chihuahua y en el resto de las entidades.
“Felicito a dos niveles de gobierno que se están sentando para coordinar esfuerzos de seguridad, en los que todos los estados de la República y, en particular Chihuahua, esperamos que exista una coordinación en donde se queden fuera los partidos políticos”, afirmó.
Carmona sostuvo que el siguiente paso debe ser que estos encuentros generen resultados perceptibles para la ciudadanía, tanto en los indicadores de seguridad como en la percepción que existe sobre las condiciones de las ciudades.
“Tenemos que trabajar, se tiene que trabajar aquí tanto a nivel federal, estatal como municipal para que seamos una ciudad que genera una percepción distinta, pero que además de la percepción, en la realidad seamos una ciudad distinta, en donde podamos tener mejores índices en el tema de seguridad”, señaló.
La postura de la regidora ocurre después de los recientes encuentros entre autoridades estatales y federales, en un contexto marcado también por el debate generado tras el operativo en la Sierra Tarahumara en el que se reveló la participación de agentes extranjeros, situación que abrió cuestionamientos políticos sobre la coordinación en materia de seguridad y la soberanía nacional.
