
Por: Josselyn Enriquez
Chihuahua, Chih.- El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) enfrenta un “colapso” en sus servicios médicos en Chihuahua, con un déficit de 226 especialistas, mil 844 cirugías pendientes y un desabasto de medicamentos que alcanza el 85%, informó Alfredo Navarrete Paz, regidor e integrante de la comitiva de la Sección 8 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
“Está el colapso a todo lo que da”, expresó el regidor al referirse a las deficiencias en la atención médica de la institución, las cuales, informó, fueron expuestas durante una mesa de trabajo realizada la semana pasada en la Ciudad de México, con directivos de primer nivel del ISSSTE.
Navarrete Paz detalló que, de las mil 26 plazas médicas que se incorporaron el año pasado a la plantilla de la institución, únicamente seis fueron destinadas al estado de Chihuahua.
En cuanto a la atención quirúrgica, indicó que actualmente se reportan mil 844 cirugías pendientes y advirtió que, aunque se realizan entre cinco y 10 procedimientos al mes para abatir el rezago, la cantidad de intervenciones que se acumulan continúa aumentando.
Respecto al abasto de medicamentos, señaló que existe una diferencia entre las cifras oficiales y las necesidades reales de los derechohabientes. Explicó que, mientras las autoridades del ISSSTE reportan una cobertura del 95%, el sindicato sostiene que el desabasto alcanza el 85%, debido a que el cuadro básico de medicamentos se ha reducido.
Durante la reunión en CDMX, agregó, las autoridades se comprometieron a modificar el sistema de suministro de medicamentos e implementar herramientas electrónicas para la gestión de citas. Sin embargo, cuestionó la viabilidad de estas medidas ante la falta de conectividad en comunidades serranas como Guadalupe y Calvo y Guachochi, además de las deficiencias en los equipos de cómputo de las unidades médicas.
El regidor también señaló que, durante el encuentro, el director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, reconoció diversas fallas en la prestación de los servicios y limitaciones presupuestales para atenderlas.
Finalmente, cuestionó que la construcción del hospital del ISSSTE dependa de conseguir un terreno perteneciente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al considerar que la atención médica de los trabajadores del Estado requiere una solución y no debe condicionarse a la disponibilidad de predios de otra institución.
