
Por: Josselyn Enriquez
Chihuahua, Chih.- A 16 años del asesinato de la activista Marisela Escobedo Ortiz, quien encabezó una incansable lucha para exigir justicia por el feminicidio de su hija, Rubí Marisol Frayre Escobedo, las placas conmemorativas ubicadas en el Palacio de Gobierno amanecieron rodeadas de veladoras y rosas este lunes por la mañana.

La placa, colocada en el lugar donde la activista fue asesinada frente al Palacio de Gobierno y a escasos metros de los guardias que cuidan la entrada a Palacio, fue cubierta con veladoras encendidas y rosas depositadas por ciudadanos y colectivos el día de ayer. La intervención busca honrar su memoria y reiterar la exigencia de justicia para las víctimas de violencia de género, asi como mantener presente la lucha que Marisela Escobedo emprendió en defensa de su hija

El caso de Marisela Escobedo marcó un precedente en la historia de Chihuahua y se convirtió en un referente de la lucha contra la impunidad en los casos de feminicidio. Cada año, organizaciones civiles, familiares y colectivos realizan actos conmemorativos para mantener viva su memoria y recordar la exigencia de verdad y justicia que impulsó hasta sus últimos días.
La lucha de Marisela Escobedo
La historia de Marisela está ligada a la búsqueda de justicia para su hija, desaparecida en 2008 en Ciudad Juárez. En 2010, el principal sospechoso fue detenido y sometido a juicio, pero un tribunal lo absolvió por deficiencias en la integración del expediente, pese a contar con confesión y evidencia física. La resolución fue revertida semanas más tarde, aunque para ese momento el acusado ya no fue localizado.
A partir de entonces, Marisela emprendió una ruta de denuncias públicas, visitas a instituciones y manifestaciones en distintos estados. Relató amenazas que recibió y señaló que no contaba con medidas de protección.
El 16 de diciembre de 2010, mientras mantenía un plantón frente al Palacio de Gobierno, fue asesinada por un hombre que huyó en vehículos donde lo esperaban cómplices. El hecho quedó registrado en cámaras de seguridad. Las investigaciones posteriores señalaron como autor material a José Enrique Jiménez Zavala, “El Wicked”, presunto integrante de Los Zetas, quien habría actuado por instrucciones de Sergio Rafael Barraza, responsable del feminicidio de Rubí.
