
Por: Alan Martínez
Chihuahua, Chih.- La activista social Mayté Regina Gardea, junto a compañeras de la comunidad LGBTQ+, denunció una presunta actitud transfobica de parte de la jueza Lucero Anaid Moreno Navarrete, tras la sentencia que ayer dio el asesino de Mireya Rodríguez Lemus en 2020. Señaló que no dio la pena máxima, dado que el caso fue minimizado y estigmatizado por la juzgadora, y que, además, durante la audiencia hizo declaraciones en las que se victimizó por las protestas que los colectivos han llevado a cabo en la explanada del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE).
Ayer Iván Arturo G.P., transfeminicida, recibió una sentencia de 34 años de parte de la citada jueza, quien, durante la audiencia habría minimizado el hecho violento, según narró Regina, quien estuvo presente.

“Teníamos otra expectativa, lo decíamos, una sentencia que fuera ejemplar, que fuera una mínima de cincuenta años (…) por eso es bien importante que se reconozca y se tipifique el transfeminicidio…”, indicó.
Gardea narró que ayer, martes 7 de abril, desde antes de que iniciara la audiencia, tanto ella como sus compañeras fueron víctimas de violencia tanto del personal de seguridad como de la jueza.
“Hubo mucho acto de transfobia de parte de autoridades y de la jueza Lucero Anaid Moreno Navarrete en contra de las mujeres trans y en contra de mi persona”, acusó.
“¿SI SABEN LOS PROCEDIMIENTOS? LAS SACAREMOS SI NO ACATAN”
A minutos de iniciar la audiencia, un guardia se acercó al grupo y les recordó sobre las normas a aplicarse en el recinto, aunque ya era de su conocimiento. Esto, subrayó, no se habría hecho con la actitud adecuada.
“…nos dice, ‘¿si saben ya los procedimientos de este espacio?’. Y luego, (respondió) ‘pues, sí’. ‘Nada de murmullos. Nada de risas. Nada de estar hablando. Nada de absolutamente nada. Si no, van a ser retiradas de la Sala…’”, narró.
TE PUEDE INTERESAR… Proponen cárcel a sectas y “coaches” por manipulación psicológica
“SAQUENLOS A ELLOS”
Indicó que cuando se acomodaron en sus lugares, fue en la sala 19, la cual era amplía para dar espacio a todas las compañeras de la comunidad que habían estado dando seguimiento al caso. Sin embargo, dijo que fueron cambiadas a un espacio más reducido con apenas seis lugares, luego de que la defensa de acusado se percatara de su presencia.
La misma defensa habría pedido a un agente de la Fiscalía que se encontraba en la audiencia, que retirara a las compañeras de la comunidad, refiriéndose, además, hacia ellas como “ellos”.
“La defensa del transfeminicida sale y le dice al licenciado de Fiscalía: ‘necesito que saques a ellos (…) para que también la familia de mi defendido pueda ingresar…”, compartió.
Contrario a resistirse haciendo valer sus derechos, indicó que optaron por acatar ya que el interés prevalecía en la aplicación de la sentencia contra el agresor, únicamente.
COMPARÓ JUEZA EL ASESINATO CON LAS PROTESTAS EN SU CONTRA
Precisó que en un punto, la jueza, dirigiéndose a ellas en la sala, comparó el transfeminicidio de Mireya con las manifestaciones que los colectivos de mujeres trans han realizado en la explanada del TSJE y en el que la han señalado directamente. La jueza dijo que, estaban juzgando un acto de violencia refiriendose al asesinato del 2020, pero que sus protestas también eran un acto de violencia contra ella, de acuerdo a la activista.
“La jueza siempre se dirigió hacia nosotras con la mirada así de mala gana. Cuando ella le daba un alegato a la defensa del transfeminicida y ella daba como estos factos, nos volteaba a ver así como: ‘ven, por eso, así como les estoy diciendo…’. Entonces, nosotras nos sentíamos, pero nosotras nos aguantamos (…) Claro está que querían provocar. No fue imparcial la jueza, en realidad…”, declaró.
“Y luego dice (la jueza): ‘Y al colectivo, yo entiendo la pasión que les ha llevado por pedir justicia por su compañera. Pero recordemos que aquí estamos por un acto de violencia, y que derivada de las diversas manifestaciones afuera del Tribunal Superior de Justicia, es que estamos aquí. Es por eso que ustedes ejercieron violencia en contra de la voz’ (…) Yo jamás he criticado a la jueza en lo personal porque no la conozco en lo personal. Yo critiqué, reproché, su actuar en la liberación de un transfemincida que me había arrancado la vida de mi hermana Mireya Rodríguez Lemus…”, expresó.
Además de la denuncia mediática, las presentes señalaron que también presentarán la denuncia formal ante los órganos correspondientes del mismo Tribunal por lo sucedido.
Finalmente, dieron un último mensaje a su compañera, la también activista Mireya Rodríguez Lemus, deseándole un descanso en paz.
“Pues… que pueda descansar en paz”, titubeó Regina, con la voz cortada.
