
Ciudad Juárez, Chih.- Los proyectos de infraestructura impulsados por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar han vuelto a generar cuestionamientos luego de que ninguno de los dos puentes vehiculares anunciados durante sus administraciones haya logrado concretarse, pese a que ambos fueron presentados como obras estratégicas para mejorar la movilidad de la frontera.
La discusión surgió después de que el presidente municipal afirmara recientemente que su gobierno ha sido ejemplo de buena administración al no recurrir al endeudamiento público. Sin embargo, el balance en materia de obra pública ha sido señalado por diversos sectores debido a la cancelación de proyectos que ya contaban con recursos asignados e incluso con gastos ejercidos.
Uno de los casos corresponde al paso elevado proyectado en el cruce del eje vial Juan Gabriel y el bulevar Zaragoza. Aunque el Ayuntamiento destinó más de 133 millones de pesos para su ejecución, la obra nunca inició.
De ese monto, cerca de 46 millones fueron utilizados en estudios y trabajos preparatorios antes de que el Cabildo determinara cancelar definitivamente el proyecto.
La administración municipal argumentó que ya no existían condiciones para concluir los trámites necesarios con autoridades federales y con la empresa ferroviaria involucrada antes de finalizar el actual periodo de gobierno, por lo que optó por retirar la obra del programa de inversión.
Tras esa decisión, el dinero que permanecía disponible fue reasignado a distintos rubros, entre ellos equipamiento del Centro de Respuesta Inmediata (CERI), mantenimiento vehicular, programas alimentarios, acciones de pavimentación y otros servicios municipales.
A este episodio se suma el proyecto de un puente elevado planteado en 2024 para el Centro Histórico de Ciudad Juárez. La construcción comenzó sin contar con todas las autorizaciones requeridas, situación que llevó a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes a ordenar la suspensión de los trabajos.
Posteriormente, el Instituto Nacional de Antropología e Historia concluyó que el diseño original afectaba una zona considerada de valor histórico, por lo que el esquema tuvo que modificarse y replantearse como un paso subterráneo.
