
Por: Alan Martínez
Chihuahua, Chih.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) determinó concluir el procedimiento de evaluación de impacto ambiental del proyecto habitacional “Pedregal del Encino”, luego de establecer que parte de las obras de preparación y desmonte del terreno fueron ejecutadas antes de contar con la autorización ambiental correspondiente.

La resolución, identificada con el oficio UGA.IR.08-2025/239, fechado el 20 de noviembre de 2025, establece que el procedimiento quedó sin materia debido a que una parte sustancial de la superficie contemplada para el proyecto ya había sido intervenida cuando se realizó la evaluación.
El proyecto contempla una superficie de 13.636 hectáreas, de las cuales, según la resolución, 12.636 hectáreas ya presentaban afectaciones derivadas de las obras realizadas previamente.
Bajo estas condiciones, la dependencia federal determinó que no era procedente autorizar un impacto ambiental que ya se había producido antes de que concluyera el proceso de evaluación.
El antecedente del caso se remonta al 14 de mayo de 2025, cuando inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) acudieron al predio y detectaron trabajos que se realizaban sin contar con la autorización para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales.
Tras la inspección, las autoridades ordenaron la clausura del sitio y se inició el expediente administrativo PFPA/13.2/3s.2/0013-2025, el cual permanece en proceso.
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, la empresa Paseo Central Inmobiliaria S.A. de C.V. presentó posteriormente una Manifestación de Impacto Ambiental en modalidad particular, registrada con la bitácora 08/MP-0071/09/25, el 3 de septiembre de 2025.
La solicitud fue presentada después de la inspección de PROFEPA y de la clausura del predio, cuando las obras ya habían sido detectadas por las autoridades ambientales.
La decisión de SEMARNAT fue celebrada por integrantes de Salvemos los Cerros de Chihuahua, colectivo que ha señalado afectaciones a zonas naturales de la capital relacionadas con proyectos inmobiliarios.
Luis Rivera, vocero de la organización, consideró que la resolución representa un respaldo a las denuncias que han presentado y sostuvo que los desarrolladores deben obtener las autorizaciones correspondientes antes de intervenir áreas naturales.
“Las empresas no pueden llegar, destruir los cerros y luego pedir permiso”, declaró.
El activista agregó que el colectivo mantendrá vigilancia sobre el cumplimiento de la determinación de la autoridad federal y pidió que las posibles responsabilidades derivadas de las obras realizadas sin autorización también sean determinadas por las instancias correspondientes.
Salvemos los Cerros sostuvo que el caso de Pedregal del Encino se suma a otros procedimientos y clausuras relacionados con intervenciones en áreas naturales de Chihuahua, por lo que consideró que la resolución representa un precedente para la defensa del territorio y el cumplimiento de la normatividad ambiental.
