
Por: Josselyn Enriquez
Chihuahua, Chih.- El secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya, justificó su decisión de calificar como “terroristas” a los integrantes del grupo armado que atacaron una aeronave de la corporación en Ojinaga, al señalar que se trata de una agresión directa contra una institución policial y contra elementos que realizan labores de seguridad en el estado.
“Son lo que son; un grupo de terroristas. Que no lo queramos entender y no lo queramos decir, para mí no hay otra cosa más que terroristas (…) Las cosas hay que llamarlas como son. Si son terroristas, son terroristas, no son otra cosa”, sostuvo.
El secretario fue cuestionado sobre esta narrativa en medio de la discusión sobre una posible intención de intervención de Estados Unidos y de la polémica relacionada con la intervención de la CIA. Al respecto, sostuvo su postura y vinculó la calificación con la naturaleza de la agresión contra la corporación policial.
En detalles mayores sobre el incidente, Loya recordó que el pasado sábado una aeronave de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) fue atacada a disparos mientras realizaba un patrullaje preventivo de observación en la zona de Coyame. Como consecuencia, uno de los elementos resultó gravemente lesionado y permanece en estado crítico, aunque con un pronóstico de recuperación favorable.
Explicó que durante el patrullaje se detectó la presencia de grupos armados y se realizó el alertamiento correspondiente a las unidades terrestres; sin embargo, los presuntos delincuentes aprovecharon la proximidad de la aeronave para efectuar disparos.
De acuerdo con una primera revisión, se detectaron alrededor de 24 impactos en el helicóptero. Loya señaló que la Fiscalía General del Estado (FGE) continúa con los peritajes para determinar las características de los disparos y precisó que, preliminarmente, se han identificado impactos que probablemente corresponden a distintos calibres de armas largas, entre ellos 7.62×39 y .223. Añadió que no se detectaron impactos de calibre .50.
Tras el ataque, autoridades estatales y federales reforzaron el despliegue en la zona. Como parte de los operativos, se localizó un puesto de observación equipado con una cámara de largo alcance, internet satelital, paneles solares, baterías e inversores.
También fue asegurada en Roma Blanca una camioneta tipo pickup con reporte de robo en Estados Unidos, en cuyo interior se localizaron chalecos tácticos y cartuchos útiles.
Posteriormente, en un rancho conocido como Rancho El Tres, fue detenido Damasio B.F., quien presuntamente se encontraba en posesión de un vehículo con reporte de robo, un fusil AR-15 y diversos cartuchos.
