Por: Josselyn Enriquez
Ciudad Juárez, Chih.- La Sierra de Juárez es una cadena de cerros ubicada al sur y poniente de Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua. Forma parte del desierto chihuahuense y es uno de los elementos naturales importantes que rodean la ciudad. En esta Sierra se encuentran cerros, cañones y arroyos. Entre sus elevaciones está el Cerro Bola, considerado uno de los puntos más altos de la ciudad y un sitio al que acuden senderistas, ciclistas y personas que realizan actividades al aire libre.

Además de ser un espacio de recreación y caminata, la Sierra de Juárez forma parte de un corredor natural que conecta ecosistemas del norte de Chihuahua con zonas del sur de Estados Unidos. Por su ubicación influye en procesos naturales como el flujo de agua de lluvia y el movimiento de distintas especies a lo largo de la región fronteriza.
MÁS NOTICIAS EN FUENTEINFO
Todo comenzó con caminatas. En 2020, un grupo de personas que recorría con frecuencia la Sierra de Juárez empezó a notar cambios en el territorio: residuos en zonas naturales, nuevas construcciones y actividades extractivas en distintos puntos de la serranía. A partir de esas observaciones, decidieron organizarse y documentar lo que estaba ocurriendo.

Así nació el colectivo Sierra de Juárez, integrado principalmente por senderistas y personas interesadas en la conservación del desierto. De acuerdo con Ray González, integrante del colectivo, el grupo comenzó a compartir información y registros a través de una página en redes sociales con el objetivo de visibilizar los problemas que identificaban en la zona.
Tiraderos y extracción
Uno de los problemas más visibles son los tiraderos clandestinos, los cuales se han detectado en distintos puntos alrededor de la Sierra de Juárez. A esto se suma la expansión de asentamientos irregulares en arroyos y zonas accesibles dentro de la Sierra.

El colectivo también advierte sobre la extracción de materiales pétreos por parte de empresas conocidas como piedreras (entre ellos “Grupo Cementos Chihuahua”). Ray indicó que, tras el uso de estas áreas, en muchos casos permanecen abiertas y sin procesos de restauración ambiental.



“Muchas de ellas después de que se usan se quedan totalmente en abandono y no hay un proceso de remediación ambiental para la Sierra de Juárez”.
También se ha identificado extracción ilegal de flora y fauna, incluyendo la recolección de cactus, sotoles y otras especies que posteriormente se destinan a la venta.Turismo y uso recreativo sin regulación.

El aumento de visitantes en la zona también preocupa al colectivo, ya que ocurre sin infraestructura ni regulación específica.
De acuerdo con Ray, la Sierra recibe tanto a personas que realizan senderismo como a grupos que utilizan vehículos todo terreno. Estas actividades se desarrollan en arroyos, lomas y otras áreas del ecosistema.
Al no existir infraestructura básica ni un esquema de manejo, señalan que el tránsito de vehiculos 4×4 puede generar afectaciones en el suelo y en la vegetación, así como poner en riesgos a la fauna.
La Sierra de Juárez forma parte de un sistema ecológico más amplio que incluye territorios de Estados Unidos y zonas del desierto chihuahuense. Además, mantiene conexión biológica con áreas como El Paso, Texas, Las Cruces y los Médanos de Samalayuca, lo que permite el desplazamiento de distintas especies.
Ray señaló que registros ciudadanos han documentado presencia de fauna como pecaríes, coyotes, zorros del desierto, mapaches, aves y reptiles. También mencionó que en la zona se identificó el paso de un lobo mexicano monitoreado con collar de rastreo.




Falta de reconocimiento institucional
Uno de los principales obstáculos para la conservación es la falta de acciones institucionales dirigidas específicamente a la Sierra de Juárez.
De acuerdo con el colectivo, el territorio se encuentra dividido entre más de 200 propietarios privados, según información obtenida mediante solicitudes al municipio. Además, señalaron que existe una falta de coordinación entre los distintos niveles de gobierno sobre quién tiene facultades para intervenir en la zona.
“Cuando preguntamos al municipio nos dicen que es facultad federal; si preguntamos a la Federación dicen que corresponde al municipio; y el estado responde algo similar”, indicó.
El colectivo afirma que actualmente no existe una política pública, estrategia o programa gubernamental específico para dicha Sierra.
Barreras sociales y de acceso
Además de los problemas ambientales, el colectivo señala factores sociales que influyen en la relación de la población con el territorio. Explican que Juárez es una ciudad con una población en gran parte migrante, lo que puede influír en el nivel de identificación con el ecosistema desértico. Además, mencionó que existen barreras relacionadas con seguridad, movilidad y acceso. La vialidad que bordea la zona es el periférico Camino Real donde no existe servicio de transporte.
Impactos por obras del muro fronterizo
Uno de los temas más recientes que preocupa al colectivo son los trabajos relacionados con el muro fronterizo en zonas cercanas a la serranía.
En algunos tramos, las obras han implicado detonaciones y movimientos en áreasmontañosas, lo que podría generar impactos geológicos, históricos y ecológicos.
El colectivo compartió información con organizaciones y autoridades de ambos países sobre los posibles efectos ambientales y propuso alternativas tecnológicas de vigilancia que evitaran la instalación de barreras físicas. Sin embargo, señalaron que las obras continuaron.


Finalmente, para el colectivo, uno de los principales retos es que más personas reconozcan el valor del territorio. Señalan que la Sierra de Juárez no sólo representa una zona montañosa, sino un espacio que influye en procesos ecológicos y sociales de la región.
Así, los tiraderos clandestinos, piedreras, asentamientos y obras del muro fronterizo coinciden hoy en distintos puntos de la Sierra de Juárez. A pesar de ello, el territorio permanece fuera de una política pública clara de protección o manejo. En una ciudad que continua expandiéndose hacia sus bordes, el destino de esta serranía sigue sin una ruta definida.

Fotos de: La Sierra de Juárez
Instagram: @lasierradejuarez
Facebook: Sierra de Juárez
