
Por: Josselyn Enriquez
Chihuahua, Chih.- El colectivo Vida en la Cuenca anunció que un juez de distrito otorgó una suspensión dentro de un amparo ciudadano que impide que un macroproyecto inmobiliario en las inmediaciones de la Presa Chihuahua obtenga una resolución ambiental definitiva, hasta que se garantice el derecho de la ciudadanía a participar y opinar sobre el desarrollo.
El proyecto, promovido por la empresa Inmobiliaria Tomas Valles Vivar S.A. de C.V., contempla la urbanización de más de 132 hectáreas en la zona poniente de la ciudad, donde se proyecta la construcción de 1, 746 lotes habitacionales, además de infraestructura hidráulica para abastecer de agua a futuros asentamientos comerciales y residenciales.


De acuerdo con el colectivo, la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto reconoce que las obras forman parte de un “macroproyecto” de expansión urbana en la zona poniente, lo que consideran una amenaza para el equilibrio ecológico y social del Valle de las Tres Presas.
Vida en la Cuenca explicó que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) negó inicialmente la solicitud ciudadana para someter el proyecto hidráulico a consulta pública, decisión que derivó en la presentación del amparo. Posteriormente, el juez determinó que no podrá emitirse un resolutivo ambiental hasta que se respete el derecho de las personas a participar en el proceso.
El colectivo también informó que otro proyecto inmobiliario relacionado, denominado “Plan Maestro Valle Poniente”, sí fue admitido por la SEMARNAT para consulta pública, por lo que actualmente esperan la apertura oficial del periodo de participación ciudadana.

Asimismo, señalaron que continúan fortaleciendo el observatorio comunitario en el Valle de las Tres Presas y el poniente de Chihuahua, aunque advirtieron que necesitan mayor apoyo ciudadano para documentar el valor socioambiental de la zona y dar seguimiento a los proyectos.
Además, alertaron sobre el modelo de expansión urbana que maneja Chihuahua donde, afirmaron, avanza de manera “lineal e infinita” sobre espacios naturales limitados, promoviendo la privatización de áreas comunes y el desplazamiento de personas que no pueden integrarse a desarrollos de alta plusvalía.
