
Por: Josselyn Enriquez
Chihuahua, Chih.- El director de Obras Públicas del Municipio de Chihuahua, Carlos Rivas Martinez, negó que exista un daño ambiental permanente al río Chuvíscar derivado de la construcción del puente colgante Relíz, a la altura del Canal Teófilo Borunda y Periférico de la Juventud. Rivas sostuvo que la obra continuará luego de que el colectivo socioambiental Vida en la Cuenca ratificó una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por presuntas afectaciones al río Chuvíscar, además que la organización solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) transparentar el expediente de inspección donde, aseguran, se confirmaron omisiones a la legislación ambiental.

Aunque el proyecto fue presentado por el Gobierno Municipal como un puente atirantado diseñado para mitigar el daño ambiental sobre el río Chuvíscar, Rivas reconoció que la obra puede generar afectaciones temporales, aunque rechazó que exista un impacto permanente.
“No ha habido afectación, lo sostenemos. No va a haber afectaciones permanentes; quizá habrá afectaciones temporales, es lógico y es obvio. Sin embargo, estamos trabajando para ofrecer la mejor solución tanto vial como ecológica”, concluyó
El director afirmó que el Municipio realizó los trámites correspondientes ante las autoridades federales y que, hasta el momento, no ha recibido ninguna notificación por presuntas irregularidades.
“En tiempo y forma solicitamos permisos ante Conagua, ante Semarnat, ante las autoridades que tienen que ver con esto y fueron otorgados. Seguimos trabajando ahí y, sin duda alguna, si hay alguna afectación nos lo harán saber las autoridades en su momento”, declaró
No obstante, Vida en la Cuenca sostiene que la Dirección de Obras Públicas solicitó una exención de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) bajo el argumento de que el puente aprovecharía infraestructura preexistente y no ocasionaría afectaciones al cauce del río Chuvíscar. Sin embargo, el colectivo afirma haber documentado desmontes de vegetación ribereña, ingreso de maquinaria pesada y modificaciones al entorno durante la ejecución del proyecto.

En ese sentido, la organización asegura que la documentación presentada por el Municipio ante la Semarnat corresponde a estudios de riesgo e hidrología enfocados en protección civil y seguridad de la obra, pero no a una evaluación de impacto ambiental.
Al ser cuestionado sobre la denuncia ratificada por el colectivo y la notificación que la organización emitió Profepa al detectar omisiones a la legislación ambiental, Rivas dijo desconocer el contenido del procedimiento.
“Como bien dices, si ellos ratificaron una denuncia seguramente vendrá la retroalimentación de esa denuncia”, expresó.
Respecto a un posible escenario en el que las autoridades federales determinen irregularidades en el procedimiento ambiental, indicó que será el Municipio quien atienda las resoluciones que emitan las instancias competentes.
“Si vamos a estar en esa casuística, vamos a esperar a darle solución y serán las autoridades competentes las que nos digan qué hacer”, comentó.
