
Por: Josselyn Enriquez
Chihuahua, Chih.- El periodista Ricardo Perea, conductor del programa Tijereando La Noticia, denunció haber sido agredido físicamente y detenido por elementos de la Policía Municipal mientras documentaba la atención médica a una mujer durante el concierto de Alejandro Fernández, realizado en la Plaza del Ángel como parte del cierre del Festival Internacional de la Ciudad de Chihuahua (FICUU) 2026.
Tras lo ocurrido, el comunicador solicitó la intervención del Gobierno Municipal, directamente al alcalde René chavira, para evitar que otros reporteros sean agredidos o se les impida ejercer su labor durante la cobertura de eventos públicos.
De acuerdo con el relato de Perea, los hechos comenzaron cuando una mujer que se encontraba frente a él se desvaneció y recibió atención por parte de paramédicos. Mientras grababa la intervención, un policía de apellido Estrada le exigió que dejara de hacerlo y lo amenazó con detenerlo, bajo el argumento de que se encontraba en un acto público.
El periodista señaló que continuó con la grabación y que, ante una segunda advertencia, respondió al agente que procediera con la detención si esa era su decisión por realizar su trabajo. Posteriormente, los policías de apellidos Macías y Carnero lo esposaron y trasladaron al centro de mando.Perea aseguró que, durante el traslado, los elementos lo sometieron y lo tiraron al suelo, además de ocasionar daños a la pantalla de su celular.
Ya en las instalaciones de la policía, indicó que otros agentes le preguntaron por qué había sido detenido. Según su testimonio, mediante claves policiales que dijo conocer por sus 12 años de cobertura de la fuente policiaca, escuchó que los uniformados hacían referencia a que era familiar de un integrante de la corporación, pero que aun así sería detenido.
Más tarde fue llevado a la Comandancia Sur, donde permaneció aproximadamente cuatro horas. Durante la audiencia ante una jueza cívica, explicó que se le señaló por presuntamente agredir a los policías y amenazarlos con despedirlos, al afirmar que era familiar de un alto mando de la corporación municipal.
El periodista rechazó haber realizado esas amenazas y sostuvo que los agentes involucrados no acudieron a la audiencia. Añadió que la jueza cívica no encontró elementos para acreditar los señalamientos en su contra, por lo que ordenó dejarlo en libertad sin imponerle cargos.
Ante estos hechos, Perea hizo un llamado a las autoridades municipales para que se garantice el respeto al trabajo periodístico y que quienes acudan a cubrir acontecimientos públicos en la capital puedan realizar sus labores sin agresiones ni restricciones injustificadas.
