Fuente Info portadas-104

Chihuahua, Chih. a 21 de octubre 2026 – Héctor Villasana, abogado del exfiscal César Jáuregui Moreno, aseguró que la carpeta de investigación contiene abundante información, incluidos alrededor de ocho memorias de un terabyte, pero sostuvo que ninguna de esas pruebas acredita que su defendido haya autorizado la participación de agentes de la CIA en un operativo que intervino un narcolaboratorio en Chihuahua. Señaló que los agentes estadounidenses se reunían en el C4 de la ciudad de Chihuahua y no en en las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE).

El abogado señaló que aunque la Fiscalía General de la República (FGR) sostiene que Jáuregui, en su carácter de fiscal del estado, autorizó el operativo en el que participaron agentes extranjeros, no existen elementos que demuestren esa acusación.

Villasana afirmó que en la carpeta se encuentran testimonios y registros de los agentes extranjeros con el difunto jefe de la director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Pedro Oseguera Cervantes y el hoy prófugo exfiscal especializado de Operaciones Estratégicas, Arturo Zuany Portillo, otros dos involucrados; sin embargo, cuestionó que no exista un video o una bitácora que permita acreditar la autorización que se le atribuye al exfiscal. Además que afirmó los agentes se habrían reunido en las oficinas de la AEI en el C4 de la ciudad de Chihuahua, y no en las oficinas de la FGE.

El defensor también se refirió a los argumentos que presentó el Ministerio Público para sostener la acusación. De acuerdo con su exposición, se habría planteado que la actuación de Jáuregui podía equipararse con lo ocurrido en Venezuela con el Gobierno de Estados Unidos interviniendo en México en similar escala.

Respecto a la participación de los agentes extranjeros, Villasana citó las conclusiones de la FGR, según las cuales no fueron reportados a los mandos superiores y su intervención fue limitada y reservada, sin interacción salvo con el director de la AEI.

Añadió que los agentes no portaban insignias, mantuvieron el rostro cubierto y no llevaban armas ni uniformes tácticos. Asimismo, sostuvo que, de acuerdo con las declaraciones incorporadas a la investigación, estas personas no tuvieron una participación operativa activa.

El abogado insistió en distinguir entre la autorización para realizar el operativo y la autorización para que participaran agentes extranjeros, al considerar que se trata de dos cuestiones diferentes dentro del caso.