20260604_101914_0000

Por: Josselyn Enriquez

Chihuahua, Chih.- La pintura roja se resiste a desaparecer. Entre manchas difusas, letras incompletas y el rastro abrasivo que dejó el thinner en su intento por borrarlas, los muros de Rectoría de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACh) conservan manchas que siguen contando una historia.

Frente a Plaza Hidalgo y bajo la mirada permanente del Palacio de Gobierno, la máxima casa de estudios permanece en aparente calma. Detrás de las puertas, la administración universitaria continúa con sus actividades cotidianas. Afuera, guardias recorren el acceso principal de un lado a otro y observan con atención cada movimiento que ocurre en el exterior, como si los ecos de las protestas aún rondaran el edificio.

Aunque se intentó eliminar por completo los mensajes plasmados por estudiantes y ciudadanos inconformes, las huellas permanecen. El muro conserva sombras de consignas, fragmentos de palabras y manchas rojizas que delatan lo que alguna vez estuvo escrito. El intento de limpieza terminó convirtiéndose también en un mensaje: la inconformidad no desapareció del todo.

SIGUENOS EN FACEBOOK

Cada marca parece formar parte de una memoria reciente de la universidad. Algunas remiten inevitablemente al 15 de mayo de 2024, cuando estudiantes tomaron Rectoría y derribaron una de sus puertas con un ariete nombrado como “Diálogo”. Aquel episodio dejó imágenes que aún sobreviven en la memoria colectiva y en las paredes, que durante días funcionaron como un espacio para denunciar, exigir respuestas y colocar volantes con críticas dirigidas al rector Luis Alfonso Rivera Campos.

Otras inscripciones, apenas visibles, contienen nombres propios. Son señalamientos que recuerdan denuncias por presuntos casos de violencia y abuso, escritos que, aunque desgastados por el tiempo y los solventes, continúan asomándose entre las capas de pintura.

Mientras tanto, la vida sigue alrededor de Rectoría. Los peatones cruzan la explanada, algunos se detienen unos segundos para observar las marcas; otros pasan de largo sin percibirlas o quizás acostumbrados a su presencia. Para muchos son simples manchas sobre una pared. Para otros, son vestigios de una inconformidad que se negó a desaparecer por completo

LA NOTICIA A TU ALCANCE