Diseño sin título (4)

Por: Josselyn Enriquez

Chihuahua, Chih.- Durante la sesión de Cabildo, la regidora de Movimiento Ciudadano, Guadalupe Aragón Castillo, se pronunció en contra de los señalamientos que revictimizan a la activista Marisela Escobedo Ortiz, quien encabezó una larga lucha para exigir justicia por el feminicidio de su hija, Rubí Frayre Escobedo.

Lo anterior se da en medio de la polémica generada por las declaraciones de Ruth Sánchez, coordinadora estatal de Iniciativa Ciudadana por la Vida y la Familia en Chihuahua, las cuales han sido ampliamente criticadas por atribuir responsabilidades a Marisela Escobedo sobre los hechos ocurridos

Durante su pronunciamiento, la regidora Aragón señaló que este tipo de discursos trasladan la responsabilidad del feminicidio del agresor hacia las víctimas o sus familiares y reproducen una de las expresiones más profundas de la violencia de género.

LA NOTICIA A TU ALCANCE

“Estamos frente a un discurso que revictimiza, que desplaza la responsabilidad del feminicidio del agresor hacia una madre y que reproduce una de las expresiones más profundas de la violencia de género: culpar a las mujeres por la violencia que otros ejercen contra ellas o contra sus hijas”, expresó.

Aragón calificó como indignante que se responsabilice a Marisela Escobedo del feminicidio de su hija, al considerar que esta narrativa ha sostenido durante décadas una cultura patriarcal que culpa a las mujeres por haber confiado, denunciado, permanecido o no haber podido escapar de situaciones de violencia.

“Marisela Escobedo no le falló a su hija. Le falló un sistema que no protegió a Rubí cuando todavía podía hacerlo. Le falló un Estado que permitió la impunidad. Le fallaron las instituciones que no respondieron con la urgencia y eficacia que el caso exigía. Y cuando Marisela convirtió su dolor en una exigencia de justicia para todas, también le fallaron al no proteger su vida”, sostuvo.

SÍGUENOS EN YOUTUBE

Finalmente, la regidora destacó que el nombre de Marisela Escobedo permanece en la memoria colectiva no como símbolo de una tragedia, sino de la dignidad y la lucha de una madre que decidió enfrentar la indiferencia institucional y convertir su exigencia de justicia en una causa que trascendió generaciones